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Adriana Molano

@amolanor

Asesora Comunicaciones
Corporación Colombia Digital

Especialista en Comunicación y Cultura de FLACSO; estratega de comunicación para proyectos de apropiación tecnológica en áreas empresariales, sociales y culturales. Es Asesora de Comunicaciones y Contenidos para distintos proyectos de la Corporación Colombia Digital.

Elogio al voyerismo digital

A Mari Carmen

Es un día lluvioso, ya nos estamos acostumbrando, un café humeante está en la mesa del lado y la tableta nos acompaña debajo de las cobijas.

La página de inicio de Facebook se actualiza a cada minuto y de repente aparece aquel nombre, el mismo que ha dado vueltas en nuestra cabeza por mucho tiempo o el que habíamos echado al olvido hace mucho. Ahí está, pareciera titilar frente a nosotros: “Pepito ha sido etiquetado en un álbum de Fulanito”. No lo pensamos, simplemente damos clic, sonreímos y suspiramos, recordamos, criticamos o incluso odiamos, pero eso sí, nunca comentamos, nunca damos un “me gusta”, nunca dejamos pruebas de nuestra visita.

 

 

“A Antonio le gusta tu estado; a Paco le gusta que a Antonio le haya gustado; MariCarmen que a todo se apunta también ha opinado… ¿y quién c*** es MariCarmen?, ¿qué hace esa tía en mi Facebook?, ¿en qué momento de mi vida yo estaba bebida y le dije que sí?”

MariCarmen, aquella que observa, que da clic, que comenta, aquella que está al acecho en las redes sociales y no teme hacerse notar. ¿La conoce? No importa su género, no importa su edad, su parentesco o filiación, al parecer todos tenemos una MariCarmen en el Facebook (si es que todavía no la hemos eliminado).

El voyerismo es una conducta incluida en el CIE 10, manual de clasificación de enfermedades mentales. Su estricta definición se relaciona con un  comportamiento sexual, pero en la era digital es posible adaptar su concepto:

Voyerista digital: (Voz 2.0;  1.com.) Aquel que disfruta de mirar a personas a través de sus redes sociales cuidando de no ser descubierto por los observados.

 

Una típica pregunta: ¿para qué usas Facebook?
Una típica respuesta: para ver lo que publican mis amigos.

 

Quien no haya leído con interés las publicaciones o visto las fotografías de un contacto de Facebook que lance la primera piedra.  Todos lo hemos hecho, es más, los estudios de uso de Internet indican que la mayor cantidad de tiempo se pasa en redes sociales, especialmente viendo contenidos gráficos y audiovisuales.

 

 

Bien lo dice el estudio: “las noticias importan, pero importa más lo que pasa en tu muro”. Nuestra sociedad se basa en el consumo de las imágenes, de éste deriva el interés por ver y ser visto, por parecer. Los muros de las redes sociales constituyen las vitrinas de exhibición en que las vidas de todos pasan a ser objetos escrutados por aquellos que nos incluyen entre sus amigos –o cualquier otro, según las características de privacidad.

La diferencia entre Mari Carmen y todos los demás es que tiene la valentía (o estupidez) de hacerse notar. De aparecer con likes y comentarios, de hacerle saber al objeto de su deseo sobre sus intenciones. La digitalización del mundo y de las relaciones genera una contradictoria despersonalización del ser, por una parte se puede ser omnipresente y figurar, pero por otra también se adquiere el carácter de ‘hombre invisible’, evitando el riesgo de exponerse y así, navegar inadvertido por las digitales y transparentes aguas de la vida de los demás.  ¡Buen viento a todos!

“La imagen es una suerte de servicio militar social: nadie se puede salvar, nadie puede desertar”. R. Barthes.

 

stalkerometro

Imágen tomada de:  www.cinismoilustrado.com

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