En Chile, el gobierno nacional a través de su estrategia digital ha fomentado un Plan de Tecnologías para la Educación de Calidad, que con el apoyo del Ministerio de Educación ha promovido el despliegue de una red digital de la educación. A través de esta iniciativa Chile ha logrado mejorar la conectividad a Internet y aumentar el equipamiento computacional de sus sedes educativas. Según Estrategia Digital, organización del gobierno chileno, a Junio de 2009, 5.926 unidades educativas del país tenían acceso a conexión de banda ancha y según el programa Enlaces del Ministerio de Educación, para 2009 el promedio nacional de alumnos por computador fue de 13 niños.
Con estas cifras, Chile ocupa el primer lugar de la región en materia de acceso a Internet en escuelas según el último informe del Foro Económico Mundial donde se reporta el Networked Readiness Index.

En Argentina por su parte, el gobierno nacional adelanta la Campaña Nacional de Alfabetización Digital, los proyectos Mi PC y Argentina Digital, y el Plan Nacional de Conectividad de Escuelas Públicas en cabeza de la Subsecretaria de educación básica. Según el informe recientemente mencionado, a pesar de sus esfuerzos, Argentina ocupa el lugar 89 entre 133 países en términos del grado de penetración de Internet en sus escuelas.
El gobierno mexicano a través de su estrategia e-México ha adelantado el programa Conectividad México el cual tiene como meta para el 2010 garantizar el acceso a banda ancha para 21 millones de estudiantes y alumnos en el país. Este país ocupa el lugar 77 entre 133 países en términos de su grado de penetración de Internet en escuelas.
Adicional a estas estrategias, los países mencionados han acogido la política de un computador por niño o modelo uno a uno, cuya pretensión es mejorar el indicador de niños por computador y masificar el despliegue de equipos en las escuelas.
Si bien en Colombia este modelo no ha sido implementado, es importante comprender que el fundamento de la estrategia en Colombia no es la de la masificacion de equipos sino de equipos conectados. Un equipo sin acceso a Internet resulta una herramienta insuficiente, razón por la que los esfuerzos se han concentrado no sólo aumentar el número de equipos sino de garantizar que éstos estén conectados y se conviertan en instrumentos al servicio de modelos pedagógicos alternativos.

