Simplemente innovar
Consultora en Innovación y Competitividad, aliada de la Corporación Colombia Digital.Promover un espacio de diálogo sobre la innovación. A partir de nuestras experiencias, compartiremos sus conceptos, dinámicas, y oportunidades para su aplicación, desde contextos empresariales, hasta institucionales y educativos
*En esta ocasión, la columna Simplemente Innovar ha contado con la colaboración de Adolfo Naranjo, presidente de la Fundación para la Innovación.
La generación de nuevos productos (bienes y servicios), la mejora de los procesos, la implementación de nuevos modos de comercialización y la estructuración de nuevas formas organizacionales son diversas maneras de como las empresas e instituciones en general innovan en su medio. Con base en ello, se destacan los siguientes tipos de innovación:
Hacia una educación trascendente e innovadora: el aula de clases como ‘laboratorio’
Escrito por Artífice InnovaciónEn nuestra columna anterior, expresábamos que la educación y la formación son la apuesta que una sociedad hace sobre sí misma. Bien vale la pena también, que como sociedad innovemos en la forma en que apreciamos el aula de clase en los diferentes ámbitos de la educación. De no hacerlo, corremos el riesgo de generar un sistema educativo y formativo que no responda a las necesidades y aspiraciones de la sociedad, sus individuos y su sistema productivo.
"Innovemos: hagamos de la educación una apuesta sobre nosotros mismos"
Escrito por Artífice InnovaciónLa discusión y debate que está promoviendo el movimiento estudiantil sobre el proyecto de reforma de ley a la educación superior del actual gobierno, es un ejemplo de cómo las sociedades se adaptan a las exigencias del entorno competitivo de la globalización, buscando simultáneamente, salvaguardar su identidad, su cultura y una equitativa promoción de oportunidades. El logro en la práctica de tal abanico de objetivos, nos obligará, a todos a ser innovadores en el cómo.
¿Dónde están los océanos azules…?
Escrito por Artífice InnovaciónDesde hace años la palabra ‘innovación’ ha hecho parte de nuestra vida cotidiana, la vemos en vallas de publicidad, artículos de revistas, programas de política pública, y en las entusiastas frases de la misión de las empresas, para mencionar sólo algunos ejemplos. Sin embargo, el impacto real de la innovación, sus acciones y resultados, es mucho más difícil de encontrar: nuestra sociedad sigue sin renovar un aparato productivo que agrega poco valor; tenemos un bajo ingreso per cápita porque fabricamos productos con reducido valor; nuestras grandes empresas y nuestros grandes negocios están orientados al consumo o, a labores extractivas; presentamos baja demanda por empleo calificado e igualmente sufrimos de desempleo entre los trabajadores poco calificados. Puede concluirse sin exagerar, que en innovación, como en casi la totalidad de las cosas, “del dicho al hecho, hay mucho trecho”. Entonces valdría la pena preguntarse: ¿Qué es innovación? es la introducción de nuevos o mejorados productos, procesos, métodos de comercialización y modelos de negocio, capturando valor con ello y sin que sea evidente su copia.











