¿Qué extraño de niña? De vez en cuando, casi todo. Esos primeros años de la vida donde el tiempo casi no pasaba y todo giraba en torno a juguetes, amiguitos, juegos de fines de semana, fiestas infantiles, piñatas, caricaturas, la carta del niño Dios, los regalos de navidad y reyes magos, los disfraces del
día de las brujas y angelitos, las películas de Disney y el sueño de conocer Disneylandia algún día.
Esa era la manera de vivir, de echarse contra el mundo y comer todas las golosinas y algodones escondidos de papá y mamá. De niños todo era simple y asombroso; de grandes, el camino se fue haciendo más empinado y la burbuja de cristal empezó a sufrir pequeñas roturas.
Salir a bañarse en agua lluvia y seguirse bañando aún después de una hora de haber escampado. No perderse jamás Oki Doki, pelearse con los amigos por jugar Mario Bross en Super Nintendo, pasar largas horas pegados al control del Atari y Nintendo; seguir fielmente series como Carrusel, Dragon Ball, Caballeros del Zodiaco, Supercampeones, Salior Moon, El juego de la Oca o ¿Le temes a la oscuridad?. Llamar de ‘amigos’ a todo el mundo y que todo el mundo lo fuera. Fueron los maravillosos años 90, la época de Britney Spears, Backstreet Boys, 'Nsync, MDO, Salserín, Servando y Florentino, Mercurio, Titanic, El Rey León, los 101 dálmatas, los patines, las bicicletas y el tamagotchi. Pero hoy, todas esas historias se quedaron entre risas y pasado. Ser niños en el siglo XXI representa otra noción de la vida y del tiempo, los juegos de la calle se cambiaron por aparatos tecnológicos que redujeron los vínculos sociales reales por amistades virtuales.
Las aventuras de los fines de semana de recorrer el barrio y jugar hasta el cansancio 'el escondido', 'la lleva', 'tinbol', 'bolita uñita' o 'el congelao' fueron reemplazadas por dispositivos móviles e inteligentes que traen incorporados un sin número de aplicaciones y herramientas web que han enganchado y casi hipnotizado a menores de edad. Blackberry, portátiles, notebook, Xbox, Wii, Play Station 3, Game Boy, iPod, etc., son para los niños de hoy, el agua lluvia, todas las series, caricaturas animadas y los juegos básicos de consola que hace varios años a nosotros de pequeños, nos alegraban la vida.

