Las manos de Leopoldina Jiménez denotan sus 40 años de arduo trabajo como tejedora, que pertenece a un grupo de mujeres del municipio de Sopó, ubicado en el departamento de Cundinamarca a pocas horas de la capital colombiana. En ese entonces, Leopoldina se unió a este colectivo liderado por la señora Hegel Gogel, con el sólo fin de salir adelante y de buscar un sustento diario para ella y su familia. Hoy en día, estas mujeres que ensamblaron de manera armónica sus talentos, intereses y necesidades cuentan con el apoyo de diferentes entidades, como el INCORA (Instituto colombiano de la Reforma Agraria), que les ayuda en lo relacionado con la comercialización y ventas de los productos que fabrican.

Leopoldina tiene hoy 72 años, sin embargo, sus ojos vivaces y entusiastas no denotan la mentalidad de alguien apegado al pasado, sino todo lo contrario, sus ganas de aprender sobre las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son equivalentes a la de cualquiera de sus nietos, quienes ocasionalmente le ayudan en este proceso de aprendizaje.
Ella es una de las beneficiarias del Programa Mipyme Digital, directamente del proyecto ejecutado por Dominio Estudio, una empresa bogotana especializada en el área de páginas Web, software, e-learning y hosting que aprovechando su experiencia y conocimiento en este campo propuso la iniciativa “Portal Mujeres Anfitrionas de Cundinamarca” que beneficia a 36 microempresas del departamento, que tienen en su representación legal a mujeres que han venido trabajando durante varios años con la Asociación Manos Amigas en diferentes proyectos de apoyo a madres cabeza de familia. El proyecto les brindó equipo de cómputo, acceso a Internet, página Web y capacitaciones que buscan no sólo realizar una alfabetización digital sino lograr que exista un cambio cultural radical con respecto a la forma en que ven a la Red, no sólo como distracción sino como ventana comercial, medio de comunicación, componente educativo y fuente de información.

En este sentido, Leopoldina es un ejemplo a seguir ya que como ella misma lo manifiesta en sus palabras “Nunca, nunca había tocado un computador”. Así que era evidente que en un principio, su actitud fuera un poco temerosa ante la novedad que representa un aparato desconocido para ella. Sin embargo, este miedo, normal en cualquier persona que se enfrenta a nuevas circunstancias, fue superado de manera exitosa ya que para ella era importante aprovechar esta oportunidad de adquirir nuevo conocimiento útil para su desarrollo y el de su empresa: ““Le he perdido el miedo… ya se que si lo daño, alguien lo puede arreglar y no es grave… es que creía que si lo tocaba y le hundía las teclas, eso se iba a dañar y me daba pena… Nunca había manejado siquiera una máquina de escribir”.
Para su sorpresa, encontró en Internet no sólo una herramienta de negocios, sino una manera de convocar reuniones y mantenerse en contacto con sus compañeras, e incluso pudo utilizar el correo electrónico para hablar con uno de sus hermanos que vive lejos: ““Ahora el computador fue… mejor dicho la sorpresa más grande, me siento realizada. No es que haya sido una chacha, he sido un poco torpe pero me he metido y he aprendido…”.
Ingrid Llano
Consultora Mipyme Digital – Región Cundinamarca
Corporación Colombia Digital
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